Por las vías terrestres...

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Resultados obtenidos

 
En el estudio llevado a cabo por el SEO y el DAG en la autopista Mazatlán-Culiacán, utilizando los reportes de la concesionaria, se buscó definir los puntos negros con base en los siniestros, y se incluyeron aspectos de fallas en la infraestructura y la operación que pudieron haber influido en la generación de accidentes. Asimismo, se incluyó un seguimiento anual de los trabajos de conservación realizados en la autopista desde la inclusión del SEO, y se hicieron recomendaciones para unir lo observado en las causas probables y los nuevos programas de conservación. 
 
La hipótesis original se basó en la idea de que es posible reducir la accidentalidad de una autopista con la generación de programas de conservación que tengan como prioridad las condiciones de riesgo identificadas como causas probables de siniestros, principalmente en los puntos negros encontrados en la vía.
 
Esta práctica de priorización se comenzó con los programas de conservación 2012 y, al notar mejoría, se definió una metodología de trabajo para enfocar de mejor manera los esfuerzos durante 2013.
 
Se analizaron 764 siniestros, de los cuales 44 eran accidentes graves, 184 accidentes y 536 incidentes. Asimismo, se contabilizaron 510 heridos y 66 personas fallecidas. Esto constituye 100% de los siniestros registrados en la autopista desde la inclusión del SEO hasta la realización del análisis.
 
Se compararon los registros del SEO, de la concesionaria y, en caso de accidentes graves, del DAG para estudiar las condiciones de cada siniestro y definir la principal causa probable del accidente. Esto se hizo no sólo observando el tipo de accidente (por ejemplo “volcadura”), sino también identificando qué condiciones de riesgo estuvieron involucradas y posiblemente qué fue lo que agravó la situación hasta convertirla en un siniestro. Con esta visión, fue posible definir cada una de las situaciones.
 
Por ejemplo, un vehículo quedó volteado sobre el derecho de vía. Este siniestro puede registrarse como “volcadura”; sin embargo, en los reportes se encontró que el usuario trató de detenerse en el acotamiento para revisar la presión de los neumáticos, y al momento de orillarse se encontró con un desnivel significativo entre el hombro y la corona; esto lo hizo perder el control y terminó la trayectoria volcado sobre el derecho de vía. De esta forma, la causa probable principal fue el desnivel del hombro de la corona, lo que permite identificar la acción correctiva inminente para enmendar esa condición de riesgo, antes de que ocasione otro siniestro. Con una tipificación de “volcadura” no habría sido posible mitigar esa condición de riesgo de manera inmediata.
 
Esta visión resultó en una nueva clasificación de tipo de siniestro y causa probable específica para esta autopista. Se encontró que todos los siniestros se podían englobar en 19 causas probables, además de saber si cada una era causa de tantos accidentes graves, accidentes e incidentes, o sólo accidentes, o accidentes graves y accidentes, etc. Esto ayudó a definir la gravedad de cada condición de riesgo y el orden de prioridad de su atención. La distribución fue la que se describe en el cuadro 1.
 
 

Causas probables de accidentes graves, accidentes e incidentes

 

 

1. Pavimento en mal estado/baches

 

2. Uso de accesos y cruces irregulares

 

3. Choque por alcance

 

4. Pérdida de control

 

5. Semoviente

 

6. Atropellamiento (peatones y motociclistas)

 

7. Objetos sobre el derecho de vía

Causas probables sólo de accidentes graves

 

 

8. Volcadura en obra de drenaje inundada (asfixia)

Causas probables de accidentes graves y accidentes

 

 

9. Poca visibilidad por quema de maleza

Causas probables de accidentes graves e incidentes

 

 

10. Desnivel entre carril y hombro de la corona

Causas probables sólo de accidentes

 

 

11. Poca visibilidad por niebla

Causas probables de accidentes e incidentes

 

 

12. Choque contra infraestructura

 

13. Volcadura sin causas evidentes (impericia)

 

14. Choque contra vehículos estacionados

 

15. Cambios operativos por trabajos de conservación

Causas sólo de incidentes

 

 

16. Falla mecánica

 

17. Conductor intoxicado

 

18. Asentamiento diferencial

 

19. Encharcamiento

Cuadro 1. Causas probables de incidentes, accidentes y accidentes graves

Nota: Cada una de las causas fue definida en el análisis presentado.

A continuación, se definió la frecuencia de las causas de los siniestros, y los tramos de 10 km por cuerpo en los cuales se presentó cualquier cifra mayor a 4% de siniestros se denominaron "puntos negros de fase I" (prioridad); los tramos de 3% a menos de 4% se llamaron "puntos negros de fase II". En este estudio se encontraron seis tramos de fase I y cinco de fase II. Asimismo, se presentó la distribución y frecuencia detallada por causa probable en cada tramo identificado como punto negro.
 
Con esta información se encontró lo siguiente:
 
1. Hasta el momento del análisis, en los puntos negros se registraron 354 siniestros, los cuales equivalen a 46% del total de los siniestros en la autopista.
 
2. En el cuerpo A (de sur a norte) ocurrieron 26.7% de los siniestros en tres puntos negros de fase I y en tres de fase II.
 
3. En el cuerpo B (de norte a sur) se registraron 19.6% de los siniestros en tres puntos negros de fase I y en tres de fase II.
 
4. Lo anterior quiere decir que en las fases I y II, al atender 31% de la autopista, se mitigan las causas probables de 46% de los siniestros, lo cual es una justificación económica de maximización de recursos.
 
5. En la fase I, al atender 17% de la autopista, se mitigan las causas probables que ocasionaron 29% de los siniestros.
 
6. En la fase II, al atender 14%, se mitigan las causas probables de 18% de los siniestros.
 
Por otro lado, la recaudación de datos ayuda no sólo a entender la situación de la autopista, sino también a identificar puntos débiles que se deben atender en la concesión o una clara definición de responsabilidades, lo que permite operar con mayor eficiencia y brindar un mejor servicio a los usuarios (quienes alimentan la concesión) en la autopista y con servicios especializados como auxilio vial y seguros.
 
Otra percepción importante por cambiar es la forma en la que se analizan los hechos referentes a cada siniestro. El objetivo no debe ser buscar culpables, sino definir las causas probables y las condiciones de riesgo que pudieron detonar una situación o agravarla. La tendencia en los reportes de accidentes suele ser que el conductor fue el responsable. Sin embargo, al buscar todos los elementos presentes en cada situación, se ha encontrado que, aun cuando haya negligencia del conductor, en múltiples ocasiones existieron factores atribuibles a la autopista o a agentes externos que aumentaron la gravedad del accidente.
 
Por parte de la autoridad, poco a poco se ha descubierto la utilidad de las figuras de SEO y DAG en las autopistas y se ha adecuado su función; mediante sus reportes mensuales, diferentes áreas de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes pueden conocer los avances de los programas y saber todo lo que pasa en la autopista sin necesidad de acudir constantemente al lugar.
 
Asimismo, a la hora de tomar decisiones importantes sobre diversos temas, como ubicación de plazas de cobro y obras complementarias, o situaciones diversas con sistemas ITS, entre otros, cuentan con el material y el asesor especializado para apoyar con puntos de vista alimentados por experiencia diaria en el lugar, y pueden complementar sus consideraciones para tomar la decisión más adecuada y efectiva.
 
De igual manera, se cuenta con herramientas que ayudan no sólo a dar seguimiento a la ejecución de acciones, sino a hacerlas efectivas. Tales alcances también se incluyen para temas controversiales o posibles desacuerdos sobre responsabilidades en diferentes situaciones relacionadas con cualquier tema operativo de la autopista. Esto implica un aumento de gobernanza sin precedentes.
 
En México existen en la actualidad tres autopistas con presencia de SEO y DAG: Mazatlán-Culiacán (Proyecto del Pacífico Norte), Guadalajara-Tepic (Proyecto del Pacífico Sur) y Proyecto Michoacán. Esto abre el panorama a una serie de oportunidades de progreso y desarrollo que poco a poco debe extenderse a otros caminos y beneficiar a millones de usuarios que transitan diariamente sobre nuestra extensa red carretera.