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Importancia de caminos rurales y alimentadores

 
La importancia de los caminos rurales y alimentadores radica en que permiten la comunicación permanente durante todo el año, siempre y cuando reciban la conservación adecuada ya que son utilizados por los vehículos existentes en las zonas o regiones donde están ubicados.
 
Además, la red de caminos del país es un patrimonio que hay que cuidar; si no existiera y fuera necesario construir una con la longitud de la existente, costaría al país, a precios corrientes,  en promedio un millón de pesos por kilómetro en zonas planas y lomeríos (en la montaña, el costo estimado es varias veces mayor). Por lo que, para llegar a construir los 150,000 km de caminos rurales que atiende la Secretaría de Comunicaciones y Transportes actualmente, se tendría que invertir un mínimo de 150,000 millones de pesos, equivalentes (considerando un equivalencia de 13 pesos mexicanos por dólar de los Estados Unidos) a 12,000 millones de dólares, aproximadamente.
 
De no contar con los recursos financieros para crear nuevos caminos, es necesario buscar esquemas que permitan dar un adecuado mantenimiento a la red actual, pues no tendría sentido haberla construido si no se le proporciona la conservación suficiente.
 
La construcción de la red de caminos rurales en México no ha estado a cargo de los políticos, gobernadores, diputados o senadores. Han sido los jornaleros, los maestros albañiles y sus ayudantes, los operadores de los camiones que transportan y descargan materiales para el revestimiento, los cabos y sobrestantes, los residentes de obra y los ingenieros (especialmente ingenieros civiles) quienes han desempeñado ese papel. 
 
A los políticos hay que reconocerles la privilegiada oportunidad que tienen de planificar estratégicamente los programas de infraestructura, principalmente el diseño de los mecanismos de financiamiento para conseguir los recursos necesarios para realizar esa infraestructura hasta sus últimas consecuencias, es decir, que se construya con la calidad requerida y se le dé mantenimiento para garantizar la vida útil con la que fue proyectada.