Por las vías terrestres...

  1. Inicio
  2. red-de-conocimiento-de-las-vias-terrestres
  3. Autopistas urbanas: una solución a corto plazo, una herida que perdura
  4. El mediano plazo: la circulación viscosa

El mediano plazo: la circulación viscosa

 
A mediano plazo, algunos de los beneficios de la construcción de una autopista urbana en relación con la velocidad del recorrido aún son evidentes. Sin embargo, se empiezan a ver decrementos en estos beneficios debido al fenómeno conocido como tráfico inducido, el cual se puede definir como el incremento en viajes que ocurre como resultado de un aumento de la capacidad vial y normalmente se mide como un incremento en los kilómetros totales viajados (VKT o VMT, por sus siglas en inglés). El tráfico inducido abarca los viajes generados por la nueva vialidad, los que se realizan por la existencia de nuevos destinos y los provocados por un cambio en el modo de transporte o por desviaciones para utilizar rutas más rápidas pero cuya longitud en kilómetros es mayor (Galindo, Heres y Sánchez, 2005).
 
Las razones que ocasionan dicho fenómeno son producto de una mejora a corto plazo en las condiciones de transporte con beneficios casi siempre individuales. El aumento en una vialidad la hace más atractiva: de acuerdo con Robert Cervero, dar más espacio al automóvil aumenta en un principio la velocidad, lo que por razones de demanda provoca que la nueva avenida o autopista se congestione; en el estudio Tráfico inducido en México, se menciona que un ahorro diario del tiempo gastado en viajes de 10% provoca un incremento en el volumen de tráfico de 3.8% para un tiempo promedio de 60 minutos de tiempo de viaje por persona, mientras que para un tiempo promedio de 120 minutos el incremento es de 7.6%, y para 180 minutos, de 11.3% (Galindo, Heres y Sánchez, 2005). 
 
Finalmente, todo lo anterior provoca, en el caso de ciudades estadounidenses, a un plazo aproximado de ocho años, la insuficiencia de la vialidad y, por consiguiente, en la mayoría de los casos, su ampliación o la construcción de una nueva. En el caso de América Latina, donde el poder adquisitivo es menor y la dinámica económica es distinta, el plazo se estima en unos diez años. En términos de elasticidad,2 algunos estudios han encontrado que la elasticidad de las VMT debido a la adición de nuevos carriles en las autopistas en lugares urbanos es de 0.5 a 0.9 (Boarnet y Chalermpong, 2000; Hansen y Huang, 1996). Por otro lado, la elasticidad del volumen de tráfico respecto al tiempo de viaje se ubica entre 0.3 y 1.0 (Galindo, Heres y Sánchez). Lo que estas cifras implican en términos prácticos es que tan sólo construir nuevos carriles de autopistas urbanas genera entre 5 y 20% más de VMT y, por ende, sus beneficios se ven reducidos entre un 20% y 40% en sus primeros años (Noland y Lem, 2002).