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El largo plazo: la dinámica cambia

 
El aumento en la velocidad de los automóviles que transitan por las autopistas urbanas, como ya se explicó, tiene un decremento conforme pasan los años, debido, entre otros factores, al tráfico inducido. Esto genera la producción de contaminantes por los que originalmente el proyecto clamó una reducción. Cuando hablamos de contaminantes hablamos de gases de efecto invernadero pero también de niveles de ruido; ambos impactan fuertemente la salud de los habitantes cercanos a las autopistas urbanas. En un estudio realizado por Morgenstern en Munich, Alemania, la variable “vivir cerca de autopistas a distancias de hasta 500 m” incrementó el riesgo de alergias y bronquitis de tipo obstructiva. En otro estudio realizado en autopistas de Estados Unidos se comprobó que la concentración de partículas ultrafinas aumenta significativamente con una proximidad de 150 m de las autopistas. De hecho, los niños que viven en una distancia menor a los puntos más congestionados de las autopistas tienen problemas de respiración, comparados con niños que no están expuestos a estos contaminantes (Ryan, 2005).
 
Sin embargo, la contaminación en el largo plazo no sólo se refleja en términos de salud, sino también económicos. En Seúl, Corea, está comprobado que un aumento de 1% en el ruido atribuible a la construcción de una autopista causa una pérdida de 1.3% en el valor de las propiedades; en esa ciudad en particular, se tiene una pérdida de 347 mil dólares por kilómetro de autopista (Kim, 2007). Otros datos de la ciudad de Boston, Masachusets, indican que el valor de la propiedad disminuye entre más cercana esté de la vialidad; así, una propiedad a 50 y a 400 metros de una autopista vale 17.5% y 7.5% menos, respectivamente, comparadas con una propiedad a 1,300 metros (Tajima, 2003). Si aplicáramos ese criterio al caso de la ciudad de México, donde el valor promedio de la propiedad es de 19,122 pesos por metro cuadrado, según la Sociedad Hipotecaria Federal, la pérdida de valor de las propiedades a menos de 400 metros de la autopista urbana sería aproximadamente de 4,021 millones de dólares.
 
Si bien las autopistas urbanas muestran beneficios en el corto plazo ligados a una mayor velocidad de viajes, los impactos generados en el mediano y el largo plazo son cuestiones que deben ser tomadas en cuenta en los análisis costo-beneficio. Las autopistas urbanas representan soluciones de corto plazo para los problemas de movilidad, pero dejan heridas grandes y de largo alcance en las ciudades.